El retraso sobre los plazos pactados del sector industrial es de 10,18 días, mientras que la media nacional se sitúa en los 11,86 días de retraso, para abonar facturas pendientes. Esto sitúa a la industria como uno de los sectores más adecuados para pymes y autónomos que quieran cobrar a tiempo. + Info en Cinco Días