Una de las innovaciones tecnológicas de las que más se habla en los últimos tiempos es la del denominado coche autónomo o vehículo sin conductor. La posibilidad de que en unos años las carreteras se inunden de este tipo de automóviles plantea toda una serie de interrogantes legales que van desde cómo debería ser programado el software para la toma de decisiones al volante que pongan en riesgo vidas, hasta la problemática en torno a la atribución de responsabilidades en caso de accidente. + Info en Cinco Días