El referéndum catalán del 1 de octubre no es, ni mucho menos, el único reto al que se enfrentará el Gobierno cuando vuelva de vacaciones. Haciendo mucho menos ruido, pero impactando de lleno sobre las maltrechas finanzas públicas, acecha el inmenso problema del pago de las pensiones, para las que este año ha habido que dedicar la cantidad récord de 140.000 millones de euros. Una suma alcanzable gracias al préstamo de 10.192 millones que el Estado va a hacer a la Seguridad Social por la vía del endeudamiento público. + Info en El Economista