El Antiguo Derecho Premial sigue vigente hoy en día. Su parte más conocida es la concesión de títulos nobiliarios, los cuales al haber perdido su contenido económico también han perdido las obligaciones económicas que conllevaban. En otras palabras, un Rey concedía el título de duque, lo que autorizaba al citado duque a cobrar unos impuestos en un determinado territorio y, a su vez, el duque tenía la obligación de ayudar económicamente al Rey, con carácter general, todos los años y, con carácter especial, en caso de necesidad, normalmente con las guerras. + Info en El Derecho