En el ecosistema de las ‘startups’ cada vez hay más trajes y corbatas. De un tiempo a esta parte, despachos grandes, medianos y pequeños han puesto sus ojos en estos proyectos tecnológicos que necesitan un empujón —legal y/o financiero— para poder despegar. El mercado se mueve y nadie quiere perder la oportunidad de apadrinar el próximo ‘pelotazo’. + Info en El Confidencial