Diciembre de 2005. EE UU pugnaba con Alemania por ser el mayor exportador del mundo. La globalización se iniciaba. Las ventas de bienes al exterior germanas rozaron los 700.000 millones de euros, lo que supuso un 9,5% del total mundial, mientras que las estadounidenses superaban los 621.000 millones, con un 8,67%. La industria europea competía con la estadounidense por mantener un liderazgo que se empezaba a ver amenazado por los bajos costes del Este de Europa. Más lejos aparecía la amenaza de China. + Info en Cinco Días